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lunes, 5 de septiembre de 2011

Verano y portabebés: un tándem perfecto


 
Si algo tiene el verano es que nos empuja a hacer cosas, a estar en la calle, a pasear, a ir a la playa, a la montaña o a donde sea que se nos ocurra y los portabebés nos echan una mano para poder hacerlo todo incorporando a las actividades a nuestros hijos.

 
Este verano ha sido especialmente malo (en cuanto a la meteorología) en Asturias, pero, no ha impedido el que pudiéramos disfrutar de la que, para nosotros, es la mejor época del año.

 
Ha habido tiempo para pasear por las sendas:

 
 
 
Que el bebé quiere comer, pues, es así de fácil:
 

 
También fuimos a la playa

 

 
 Aunque los accesos eran un poco complicados:

 

 
 Pudimos disfrutar de las fiestas de los hermanos mayores:
 
 
Ir al parque...
 
 
...y, cómo no, practicar el deporte favorito en vacaciones: la siesta.

 

 
Mucha siesta

 

 
El verano nos ha cargado las pilas y, ahora, es tiempo de mirar hacia adelante y empezar el curso con fuerza.

 

 
Y vosotros... ¿qué tal lo habéis pasado este verano?

jueves, 21 de julio de 2011

Portabebés y verano

Bandolera de anillas hecha con tela de fular Linuschka 100% lino


Llevo un montón de tiempo queriendo escribir esta entrada y no soy capaz y no es por falta de tiempo, no, es por falta de BUEN tiempo. Ya sé que en otras partes de España a estas alturas de julio estáis achicharrados de calor pero aquí en Asturias parece que el verano todavía no se decidió a entrar. La ventaja de esta temperatura primaveral (u otoñal) que tenemos, en torno a unos 20º, es que es ideal para portear (hay que ver siempre la botella medio llena) pero el inconveniente es que no me puedo poner en la piel de los que estáis sufriendo 40º a la sombra para aconsejaros sobre cómo podéis llevar a vuestros bebés. Voy a intentar echarle imaginación... tengo calor, tengo calor, tengo calor...


Fular Oscha 100% lino, nudo rebozo


Lo primero que os tiene que quedar claro es que el sólo hecho de ir los dos pegados ya da calor pero eso no se puede evitar porque aunque no uséis portabebés la mayoría de los chiquitinos pasan muchas horas al día en brazos. Lo que da más calor es el contacto directo piel con piel (por eso funciona el método canguro) así que se aconseja siempre que haya por lo menos una capa de tela entre el bebé y la persona que lo lleva. Así que vamos a dar por hecho que vamos a sudar un poco pero ¿qué importa mientras vayáis los dos a gusto? Eso sí, hay que tener precaución con el sol y tener cuidado de que el bebé no se enfríe cuando lo separes de tí.



Mei tai Chinado

Sobre los portabebés más adecuados para las altas temperaturas tenemos que jugar con dos variables: tejidos frescos y poca cantidad de tela. En cuanto a los tejidos pueden ser de algodón finito y si se quiere que tengan un poco más de soporte para niños más grandes son muy recomendables los que llevan lino o cáñamo. Respecto a la cantidad de tela que nos envuelve algunas opciones pueden ser: fulares más cortos para poder hacer nudos de una capa (canguro delante o a la espalda, nudo rebozo...), bandolera de anillas o mei tai. Las mochilas ergonómicas al llevar las tiras acolchadas dan algo más de calor pero dependiendo de la zona tampoco se pueden descartar (aquí en el norte se aguantan perfectamente).


Para proteger al bebé del sol lo mejor es echarle mucha crema de protección solar con filtros físicos, ponerle un gorrito y si el calor aprieta y el sol es fuerte también podéis usar una sombrilla o un paraguas con filtro UVA. Nosotros apostamos por los de Dots & Squirrel que además de ser súper efectivos son preciosos.


Mochila manduca a la espalda protegidas con paraguas con filtro UVA


Que conste que mi idea era enseñaros el paraguas con una foto de un maravilloso día de sol asturiano pero si sigo esperando nos llega septiembre así que no me ha quedado más remedio que mostraros otra utilidad: protegerse de la lluvia que nos visita casi todos los días (puffff ¡paciencia!).

Por supuesto que suscribimos las recomendaciones generales en casos de calor extremo: no salir a la calle en las horas centrales del día e hidratarse convenientemente, así que ya sabéis: ¡AÚPA Y TETA!

jueves, 31 de marzo de 2011

A la tercera va la vencida... : Porteando a un recién nacido

Pues sí, es la primera vez que consigo llevar a uno de mis hijos en sus primeros días de vida en un portabebé adecuado, con los otros 2 hice en su momento tímidos intentos pero no cuajaron. Ahora sí, me estoy tomando la revancha, jeje, tengo varios portabebés diferentes que alterno según el día, y no es vicio, no, que va, es para poder contaros mi experiencia...

En la maleta del hospital metí el Sleepy Wrap y lo estrené cuando Julia tenía poco más de 24 horas. Su segundo día de vida se lo pasó enterito "trabajando" hasta que consiguió que me subiera la leche y como no me la podía despegar de la teta ni un momento la metí en el Sleepy y me dí un paseo por los pasillos del hospital ante el asombro del personal sanitario y de los demás pacientes.



El Sleepy es un fular súper amoroso, muy fácil de poner para papás sin experiencia. Si utilizas el preanudado, te colocas el fular antes de meter al bebé, lo que da mucha seguridad con un recién nacido que siempre parece muy frágil y después puedes meter y sacar al bebé las veces que haga falta. Yo lo encuentro muy práctico si tienes que hacer recados en coche, te pones el fular en casa y conduces perfectamente con él puesto. Al llegar a tu destino sacas al bebé de la silla de seguridad y lo colocas en el fular, si tienes que ir a más de un sitio resulta mucho más rápido que otros portabebés y, por supuesto, infinitamente más cómodo que tener que montar y plegar el cochecito. Para estar por casa también está genial porque aunque se manche lo metes en la lavadora con el resto de la ropa del bebé e incluso puedes utilizar la secadora y vuelta a poner, sin necesidad de plancha.



También estamos usando mucho un fular semielástico, un MamEco. Es un fular de algodón y cáñamo lo que hace que resulta menos caluroso y proporcione más soporte aunque como contrapartida tiene un tacto menos suave y es más complicado cogerle el truquillo para hacer el preanudado. Yo directamente ni lo intento, prefiero utilizar otros nudos que también son bastante sencillos como la cruz envuelta y la doble hamaca delantera (en la foto de arriba). Este último nudo me encanta, me parece que reparte muy bien el peso por toda la espalda y a Julia también le gusta porque a pesar de que le sujeta bastante la cabeza no hace falta tapársela. Me gusta mucho para ponérmelo en casa o para ir a buscar a los hermanos mayores al cole pero no os recomendaría colocaros el fular en medio de la calle, arrastrando 5 metros de tela y probablemente con varios espectadores esperando el momento en que a la mamá o papá inexpertos se les caiga el "guaje" como decimos en Asturias (que no cae, no os preocupéis...).



Para esos momentos que necesitas ponerte un portabebé muy rápido porque el bebé llora o si vas por la calle y lo llevas en el cochecito os recomiendo la bandolera de anillas. Yo sólo la había usado con mi hijo pero cuando ya caminaba, a la cadera, pero usarla con un recién nacido es un gustazo. Hasta ahora la llevo siempre con las piernas por dentro, "en paquetillo" decimos en casa, y realmente se ajusta rapidísimo. El tejido del fular Néobulle puede parecer un poco tieso al principio pero como bandolera es una pasada, se ajusta muy bien y una vez colocado no te mueve. El otro día la pude probar también con Nacho, que el pobre también tenía "mono" de ir con mami, y no me defraudó nada de nada.

Lo que sí os recomiendo si queréis portear de forma habitual es que tengáis más de un portabebé, por ejemplo, un fular y una bandolera, porque los recién nacidos ensucian muchísimo, el día que no vomitan se hacen caca, les cae leche por encima o un poco de aceite de la ensalada que te estás comiendo tú con tu bebé encima. Si le vais a dar un uso más espóradico sí que os da tiempo a lavar y secar pero si quieres llevar a tu bebé pegadín a diario necesitas repuesto.

En resumen, que me estoy quitando la espinita, que es una gozada, el bebé está mucho más tranquilo y tú tienes las manos libres para hacer otras cosas ¿qué más os puedo contar? Ah, sí, el efecto somnífero y como una imagen vale más que mil palabras ahí os va la muestra...



¿A que apetece?

domingo, 28 de noviembre de 2010

La bandolera de anillas


La bandolera de anillas es un portabebé muy sencillo, consiste en un trozo de tela con forma rectangular con dos anillas cosidas en un extremo. La tela puede ser de algodón, lino, etc. pero si se utiliza tela de fular se garantiza un mejor soporte y una vida más larga ya que en vez de deformarse con el uso se va volviendo más suave y amorosa. Su principal ventaja es lo fácil que es de poner, en cuanto le pillas el truco (que como todo, lo tiene) en dos minutos la tienes colocada y que gracias a las anillas se ajusta al porteador, al bebé y a la ropa que ambos lleven en ese momento. La tela se despliega por el hombro y la espalda y esto hace que el peso se reparta mucho mejor a pesar de cargarse sobre un sólo hombro.

Como ya hemos comentado más veces no existe el portabebés perfecto, varía en función de las circunstancias personales de cada familia: edad del bebé, época del año, preferencias de los papás, uso que se le vaya a dar... Pues bien, en mis circunstancias actuales mi portabebé ideal es la bandolera. Estoy embarazada de 28 semanas por lo que una mochila me resulta incómoda. Nacho tiene ya 2 años y además es bastante movido así que el fular no lo considero una opción, no es práctico para el sube y baja. Podría utilizar un mei tai atándomelo debajo del pecho, incluso con acados tibetanos que dejan la barriga libre (os pongo una foto que no es de muy buena calidad pero creo que sirve para que os hagáis una idea)



El problema del mei tai en mi caso actual es que no aguanto mucho tiempo porteando y, como el fular, si el niño quiere bajar acabas arrastrando las tiras por el suelo.

Conclusión: si tengo que estar un rato largo utilizo la silla (que también es un portabebé, jeje) y para rato cortos la bandolera. La ajusto en un momento, no arrastro nada si el peque quiere bajar y no me molesta en la barriga .

Siempre recomiendo la bandolera como portabebé de emergencia. Se adapta tanto a recién nacido (en posición vientre con vientre o cuna) como a niños mayores (a la cadera). Es verdad que hay un momento en que puede que no resulte cómoda, cuando el bebé ya empieza a pesar pero todavía no camina porque la principal desventaja de la bandolera es que carga el peso sobre un sólo hombro. Cuando empiezan a caminar o a gatear y ya no quieren ser porteados durante mucho tiempo vuelve a resultar muy útil. No todos los padres que deciden portear presciden totalmente del cochecito y la bandolera es perfecta para llevar en el bolso o en la cesta del cochecito para esos momentos en que el bebé nos pide brazos o si, de repente, nos encontramos con unas escaleras u otro obstáculo en nuestro camino.

Hay bandoleras que son más largas de lo normal y que permiten ponerlas a la espalda haciendo una especie de nudo canguro pasando las anillas por debajo del culete. Como siempre, es mejor una foto para ilustrarlo:


En Mamá Pata hacemos nuestras propias bandoleras. Utilizamos tela de fulares Néobulle que tienen unos colores preciosos y anillas de aluminio Sling Rings. Siempre tenemos alguna en stock pero podéis elegir el fular y las anillas que más os gusten y os hacemos una a vuestro gusto. También podéis elegir el largo, extralarga para poder poner a la espalda o más corta de lo habitual para ajustar más rápido y que nos ocupe menos en el bolso.  

¿Os apetece probarla? Puedes ver las que tenemos ahora mismo disponibles pinchando aquí.


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